“LA MÁS ALTA EDUCACIÓN ES AQUELLA QUE NO SOLO NOS DA INFORMACIÓN, SINO QUE HACE QUE NUESTRA VIDA ESTÉ EN ARMONÍA CON TODA LA EXISTENCIA.” – RABINDRANATH TAGORE, PERSONALITY (1917), NOBEL LAUREATE IN LITERATURE (1913).
En mi experiencia, la violencia no es ni masculina ni femenina, ya que tanto los hombres como las mujeres pueden ser violentos. Para mí, la raíz de esto es la falta de Amor. Amor conocido como Prem en sánscrito. El Amor como lo opuesto al miedo. Desde mi perspectiva, el daño más doloroso es cuando internalizamos la opresión contra nosotros mismos cuando tenemos demasiado miedo de ser quienes realmente somos.
A través de los nuevos medios, la performance, los espacios lúdicos, las instalaciones, la geometría matemática, el texto/discurso, las canciones/mantras, exploro el tema de la compasión/autocompasión y la alegría interior más allá de la materia y la mente. Esta exploración responde al ostracismo, la exotización, patologización, humillaciones y situaciones amenazantes a mi vida a las que me he enfrentado como mujer transgénero en espacios privados, institucionales y públicos.
Me he inspirado en sabidurías precolombinas y en culturas/deidades ancestrales. Ejemplos notables incluyen el Tida Wena (Warao) en Venezuela, los pueblos indígenas de los Andes, el Kinnar/Hijra en la India y la historia de la diosa Quan Yin. Aunque no pertenezco a estas comunidades, ellas me han inspirado a reflexionar sobre mis propios orígenes y espiritualidad, sobre quiénes somos después de dejar el cuerpo físico. Como Vaishnava iniciada, me inspiran las historias hindúes de deidades como Radhe Krishna, Maa Durga, and Lalita Tripurasundari Devi, así como de santos como Sri Lalita Sakhi Dasi (Sakhi Ma), Ramanujacharya y el Santo Ashtavakra cuyo cuerpo estaba doblado/deformado (jorobado) y la gente se reía de su apariencia.
Antes de comprometerme completamente con mi práctica artística, estudié ingeniería de materiales y biofísica química. He llegado a ver cómo el reduccionismo científico es paralelo a la exclusión social, aplanando la complejidad en categorías estáticas. Mi trabajo navega por la tensión entre el reduccionismo en la ciencia y los permisos oscilantes del arte, desarrollando audiovisuales, mundos cuanticos entrelazados que se vuelven digitales y materiales. Construyendo puentes dentro y más allá de la comunidad transgénero, intersexual y no binaria, rompiendo barreras a través de narrativas compartidas y promoviendo la comprensión.
Esta exploración condujo a la instalación Post Cyborg Awakening (2017), Pineapple Laboratories, un espacio seguro/ memorial utópico donde las mujeres trans no son reducidas al cuerpo material, sino honradas en espíritu. En el trabajo Pachamama (2021-23) exploro de forma co-creativa el tema de la compasión ambiental y la conexión con la Madre Tierra. Las obras recientes incluyen What is in Me (2024), Call of the Universe dedicado a la diosa hindú Radha y The Jewel Jellyfish Collection (2023-24), Trasnochada, explorando la autocompasión como bioluminiscencia.
Kamalanetra, Agosto de 2024 (version resumida, revisado en 2025)